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Antiguo camino de Cantalojas.

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Ruta del Arcipreste

Yo vi a muchos monges en sus predicaçiones
 denostar al dinero e a sus tentaçiones;
 en cabo, por dyneros otorgan los perdones,
 asuelven los ayunos e fazen oraciones.
 
(Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. El libro del Buen Amor, s. XV) 
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Villa de Hita

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Esta ruta es el principal acceso a Atienza desde Guadalajara o desde Madrid. Las poblaciones principales por las que pasa son: Guadalajara, Hita, Jadraque y Atienza. De Guadalajara a Atienza hay 81 Kms.

Desde Guadalajara esta ruta asciende por la carretera de Soria, pasando por Torre del Burgo y el cercano Monasterio Benedictino de Sopetrán, cuyos restos se ven desde la carretera. Se cree que el monasterio es de origen visigodo y que habitado por los monjes Benedictinos fue centro religioso y cultural de estas tierras

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Saliendo de la autovía en dirección a Jadraque, por la C-101, y a unos 28 Kms. de Guadalajara encontramos  Hita, pueblo de unos 300 habitantes, declarado conjunto histórico artístico.

El cerro de Hita, un otero, fue utilizado ya por los romanos como puesto de vigilancia sobre la calzada de Mérida a Zaragoza. Bajo el dominio árabe la población era conocida como Fita, palabra de origen latino que significa lugar fijo y sobresaliente.


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

En el año 1085 el rey castellano Alfonso VI reconquista estas tierras. Tras la reconquista siguen conviviendo en Hita cristianos, judíos y musulmanes. La población judía crece hasta alcanzar en el siglo XIV el control económico de la villa, basado principalmente en la producción vinícola, hoy desaparecida en la zona. Quizá por este hecho Pedro I crea un centro de recaudación de impuestos en el castillo de Hita a cargo del judío Samuel Leví.

 
 
 
 
 
 

Puerta de la muralla de Hita.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

En este mismo siglo Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, escribe una de las obras cumbre de la literatura medieval: el Libro de Buen Amor. Otro hecho de gran trascendencia es la llegada de la familia alavesa de los Mendoza como nuevos Señores de Hita.

El Marqués de Santillana, Iñigo López de Mendoza, se convierte en el siglo XV en un noble poderoso y gran poeta amante de las artes. Como Señor de Hita reconstruye el castillo hacia 1430 y fortifica la población.

A finales del siglo XV coincidiendo con la expulsión de los judíos y la llegada de los Reyes Católicos, comienza el declive de Hita. Parece ser que llegó a haber dos sinagogas y que entre las 60 familias judías expulsadas había: dos médicos, nueve rabinos, varios cirujanos, un bachiller, un platero y nueve ricos hacendados.

La Guerra Civil Española acarrea la destrucción de la villa, al ser línea de frente durante toda la contienda. En 1965 los restos del casco antiguo son declarados Conjunto Histórico Artístico.

Cada año se celebran los Festivales Medievales de Hita. Buen momento para recordar sus tradiciones y su gastronomía 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Castillo de Jadraque.

Más allá, tras pasar Padilla de Hita, las Casas de San Galindo, y Miralrío, se llega a Jadraque. A 45 Kms. de Guadalajara aparece esta  villa a orillas del Henares. Lo primero que se ve es el llamado Castillo del Cid cuyas dimensiones son de 111 por 19 metros, uno de los más hermosos, al menos en su aspecto a distancia, de toda Castilla. Jadraque estuvo bajo la jurisdicción de Atienza hasta tiempos de Juan II.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 Jadraque desde hace unos años se ha convertido en un lugar muy concurrido los fines de semana. El excelente cabrito asado que ofrecen sus restaurantes (casi todos a lo largo de la carretera que atraviesa el pueblo) justifica una visita.

Los 36 Kms. que quedan hasta Atienza se hacen con menos tráfico. Pasado el cruce de Cantaperdiz, en el que abandonamos la carretera de Almazan y Soria, nos desviamos hacia Atienza. Surge enseguida la silueta de su castillo sobre el cerro cónico donde se asienta la villa.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

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