Paisaje cultural
El territorio entendido como obra conjunta de la naturaleza y de las generaciones que lo habitaron.

La candidatura española del «Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza», que ha avanzado a la fase de informe preliminar para Patrimonio Mundial de la UNESCO.
La UNESCO reconoce como Patrimonio Mundial paisajes en los que naturaleza y cultura se han escrito juntas. El «Paisaje Dulce y Salado» propone exactamente eso: un territorio donde el agua dulce y la sal modelaron caminos, economía y arquitectura durante siglos.
Atienza y Sigüenza presentan ese relato de forma conjunta. El reconocimiento internacional protege el territorio, ordena su desarrollo y multiplica su visibilidad.

El territorio entendido como obra conjunta de la naturaleza y de las generaciones que lo habitaron.
Lo «dulce» del agua corriente y lo «salado» de las salinas históricas explican usos del suelo, caminos y economía.
Atienza se sitúa en un cruce territorial entre mesetas y entre Castilla y Aragón.
Arquitectura, agricultura tradicional, caminos históricos y biodiversidad se sostienen mutuamente.
Fase actual
Informe preliminar para Patrimonio Mundial
Ámbito
Sigüenza y Atienza, Guadalajara
Tipología
Paisaje cultural
Candidatura
Española, en avance

La candidatura une a Sigüenza —ciudad catedralicia— y a Atienza —villa de castillo y románico— en un único paisaje cultural. Juntas explican el agua, la sal, la piedra y los caminos de la Sierra Norte de Guadalajara mejor de lo que podría hacerlo cada una por separado.
Cada visita responsable, cada noche reservada y cada producto local comprado refuerzan el relato del territorio.
Recorre Atienza, su castillo y sus caminos, y entiende por qué este territorio merece el reconocimiento de la UNESCO.